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domingo, 21 de diciembre de 2014

Un Nuevo Modelo Político: El Absolutismo Borbónico


La guerra de sucesión supuso la confirmación de la dinastía de los borbones en España. Durante el siglo XVIII Se sucedieron los reinados de Felipe V y sus descendientes, que establecieron un sistema político, una forma de gobierno y una política exterior sustancialmente diferentes de las que habrán seguido la monarquía de los Austrias españoles.

1.Absolutismo, Centralización y Uniformidad    

La monarquía absoluta era un modelo de gobierno en el cual el rey gozaba de grandes poderes. El mismo Estado se confundía con su persona del rey eran los territorios y de el también provenían las leyes. No existía ningún tipo de institución ni legalidad que pudieran coartar Sus deseos (aunque esto era la teoría, porque en la practica el rey siempre tuvo limitaciones). Ademas su poder tenia un origen divino y estaba legitimado por la Iglesia.

Este modelo de monarquía surgió en el siglo XVII y encontró su mejor plasmación en Francia, bajo la dinastía de los Borbones (especialmente en el reinado de Luis XIV). Los Austrias españoles también quisieron un modelo similar, pero fueron incapaces de imponerlo porque no consiguieron doblegar totalmente a la aristocracia y tampoco lograron eliminar los privilegios forales de algunos reinos (Aragón, Cataluña, Nanarra, Valencia, etc.).

La llegada al trono español de un rey francés, educado bajo las premisas del absolutismo, podía hacer suponer que el cambio de modelo seria inmediato. Pero no fue así, hubieron de confluir mas factores para promover el cambio político: la guerra de sucesión, que proporciono la oportunidad, y la presencia de una élite de eficaces funcionarios, que pusieron los medios. Así, se iniciaron reformas para fortalecer el Estado mediante la centralización política y la uniformidad legislativa e institucional.

Las primeras medidas estuvieron determinadas por las necesidades de la guerra. Se reformo el ejercito (alistamiento obligatorio, compras de armamento, etc.) y se promovió también una reforma de la recaudación fiscal que pretendía aumentar los ingresos.

El siguiente paso fue cambiar la estructura del gobierno de la monarquía. El sistema polosinodial de los Austrias fue marginado de las gestiones de gobierno a favor de un consejo o secretaria de Despacho, al frente del cual estuvo un secretario nombrado por el rey. Pero, en 1714, la secretaria de Despacho se dividió en cuatro secretarias: Guerra, Marina e Indias, Justicia y Estado. Posteriormente se añadiría la de Hacienda. Estas secretarias fueron los antecedentes de los actuales ministerios.


Los Decretos De Nueva Planta

Otro paso importante en el afán uniformizador fue la aplicación de los decretos de Nueva Planta, en 1707 en Valencia y Aragón, en 1715 en Mallorca y en 1716 en Cataluna. A través de ellos se suprimieron los fueros y las instituciones de los reinos de la Corona de Aragón, que pasaron a ser gobernados por las leyes castellanas, mas proclives a la intromisión real. El mas estricto fue el de Valencia, pues en el se suprimió incluso el uso del derecho civil, aspecto que Se respeto en los restantes.

De Esta manera, todo el territorio de la monarquía española pasaba a tener un sistema de gobierno uniforme, con la sola excepción de Navarra y el País Vasco, que por su apoyo a Felipe V pudieron conservar sus fueros.
Con la Nueva Planta, Se integraron los consejos territoriales en el de Castilla, que pas6 a ser el centro del gobierno interior de España. Fue el único consejo que tendría Una cierta relevancia durante el siglo XVIII.

La División Provincial

La centralización y la uniformidad Se manifestaron también en la administración de los territorios. Se cambió la ordenación territorial; los decretos de Nueva Planta habían convertido a los reinos de la Corona de Aragón en provincias gobernadas por un capitán general, se producía así una militarización de la administración. Este sistema provincial Se generalizo en toda España, Que Se dividió en once capitanías generales. La administración de los distintos territorios quedo en manos de nuevos cargos:

* Los intendentes, Que Se establecieron definitivamente desde 1749, y cuyas funciones Eran administrativas, judiciales y hacendistas. Eran nombrados por el monarca o por el secretario de Estado. De ellos dependían los antiguos corregidores, que controlaban los municipios.

* Los capitanes generales, que sustituyeron a los virreyes, ahora suprimidos salvo en América. Tenían la jefatura militar de su provincia y presidian las Audiencias, por lo que tenían competencias judiciales. ]unto a Los intendentes Eran los ejes del nuevo absolutismo en las provincias.

2.El Control De La Iglesia: El Regalismo     

Otra de las facetas de la política absolutista fue el control de la Iglesia. Desde los Reyes Católicos, todos los soberanos que habían intentado afianzar su poder procuraron limitar la influencia eclesiástica. Esta practica, llamada regalismo, consistía fundamentalmente en Que los monarcas lograban el derecho a intervenir en algunos aspectos de la Vida interna de la Iglesia.

Los Borbones consideraron que ese derecho ya no dependía de las concesiones del papado, sino que era consustancial a la soberanía absoluta que poseía el rey, el cual tenia facultad para decidir en aquellas medidas que afectasen a su reino. No hay que entender esta política como un cuestionamiento de la religión ni del poder del papado sobre las cuestiones teológicas; solamente se trataba de asegurarse un control político y económico de la Iglesia.

Los objetivos de Felipe V respecto a la política religiosa fueron dos:
-  El reconocimiento del derecho a designar los cargos eclesiásticos en España.
-  Recaudar las rentas de aquellas sedes obispales vacantes, así como las sumas Que cobraban todos los tribunales eclesiásticos.

El acuerdo con la iglesia llegó mediante la firma del concordato de 1737. En él, Felipe V no solo lograba Sus objetivos, sino que conseguía ademas de la Santa Sede aceptase al menos sobre el papel, algunas concesiones económicas, como el pago de impuestos. No obstante, estas medidas no tuvieron una pronta aplicación.

La política regalista Se mantuvo con los sucesores de Felipe V. Fernando VI firmó un nuevo concordato (1753). Y, ya durante el reinado de Carlos III, Se produjo otra manifestación del choque entre la monarquía y la Iglesia; la expulsión de los jesuitas en 1767 y la confiscación de todos Sus bienes. La justificación de la medida Se basó en la acusación de que los jesuitas habían promovido conspiraciones políticas. Siguiendo Esta política Carlos III limitó también algunas competencias de la Inquisición.

3.La Reforma Del Ejercito Y La Armada      

Los Borbones comprendieron pronto la necesidad de disponer de un ejercito y Una marina eficientes. Su existencia era un reflejo del poder del Estado y, al mismo tiempo, uno de los principales brazos ejecutores de su política absolutista. Eran también el principal instrumento de la proyección exterior de la monarquía.

Las primeras actuaciones Se encaminaron a superar el estado de postración en el que había caído el ejercito durante el siglo XVII. Las necesidades de la guerra de sucesión impulsaron las primeras medidas:
-  Nuevos sistemas de reclutamiento (1704) entre la población masculina, exceptuando la nobleza, que suministraba la oficialidad.
-  Cambios en la organización militar: el tercio fue sustituido por el regimiento como unidad básica.
-  Creación de un ejercito permanente y profesionalizado, que dependería de los presupuestos del gobierno central. Su existencia supondría una gran carga económica para el Estado.

Sin embargo, no tardaron en aparecer nuevos problemas: las dificultades del reclutamiento en algunas provincias, especialmente en Cataluna; la corrupción del sistema de leva, etc. Ademas, la modernización del ejercito no se logró completamente. Mas tarde, Carlos III realizó nuevas reformas inspiradas en el modelo militar prusiano.

La necesidad de Una marina de guerra poderosa resultaba evidente. España precisaba ser una potencia marítima, tanto por su realidad geográfica como para la conservación de las colonias americanas. Para ello, era necesario disponer de un numero suficiente de barcos de guerra y de una buena capacidad de construcción naval. Con ese objetivo se fomento la construcción de nuevos astilleros y arsenales (El Ferrol, Cádiz, Cartagena, etc.). En consecuencia, el numero y la calidad de los buques Se incrementaron.

La marina también se profesionalizo y se modificó su administración, destacando en estos aspectos la obra reformadora de José Patiño y el impulso del marques de la Ensenada. Durante el reinado de Carlos III, la marina continuo mejorándose, pero perduraron algunos problemas, como la escasa formación de la oficialidad.

sábado, 20 de diciembre de 2014

El Cambio Dinástico Y La Guerra Sucesión


La sucesión de Carlos II, el ultimo rey de la dinastía de los Austrias, provoco un importante problema político, tanto interno como externo. El testamento de Carlos II había dejado como rey de España al pretendiente francés Felipe de Anjou -Felipe V de España desde 1700-, miembro de la Casa de Borbon, la misma que también gobernaba la vecina Francia.

En principio, sus derechos a la corona española parecían superiores a los del otro pretendiente, el archiduque Carlos, miembro de la dinastía de los Austrias. Pero, aparte de los derechos dinásticos, el pretendiente francés contaba con otros factores favorables, ya Que el apoyo de Francia, la principal potencia continental del momento, podría garantizar la integridad de todos los territorios de la monarquía.

1. El Conflicto Internacional                         

El problema del cambio dinástico Se reflejo primeramente en las relaciones internacionales. El acceso de un Borbon al trono español significaba una ruptura del equilibrio político europeo a favor de Francia. En efecto, la conformación de un bloque franco-español afianzaba aun mas la hegemonía francesa. Como respuesta a este bloque Se formo una gran alianza encabezada por Austria y a la que Se unieron el Reino Unido, las Provincias Unidas, Prusia, Saboya y Portugal. La guerra Se desencadeno de inmediato.


Los primeros enfrentamientos armados aparecieron ya a finales de 1701, aunque las hostilidades no Se generalizaron hasta 1702. Los principales escenarios del conflicto fueron la península lberica, el norte de Italia, Flandes y ultramar.


En el ano 1711 Se produjo un acontecimiento que vario el curso de la contienda: el archiduque Carlos accedió al trono austriaco. En ese momento la situación política era semejante a la que Se había producido antes con Felipe de Anjou: Si Carlos también heredaba el trono español, Se conformaría un gran bloque entre España y Austria. Por esta razón, las Provincias Unidas y el Reino Unido rompieron la alianza con Austria. Al mismo tiempo, Felipe V renunciaba al trono francés. Ambas circunstancias favorecieron el fin del conflicto internacional.


En 1713-1714 se firmaron los acuerdos Que acababan con la guerra: el Tratado de Utrecht y el Tratado de Rastadt. Estos acuerdos tuvieron una gran importancia en la política internacional del siglo XVIII, pues establecieron un sistema de relaciones internacionales que Se mantuvo durante todo el siglo XVIII:


- España perdió Sus posesiones europeas, Flandes paso a manos austriacas mientras que las posesiones italianas Se repartieron entre Saboya y Austria. De este modo, los principales intereses españoles pudieron concentrarse en preservar América.

- El Reino Unido Se confirmo como la principal potencia marítima del mundo. La guerra le permitió no solamente apoderarse de algunos en claves estratégicos -Gibraltar (1704), Menorca, etc.-, sino, sobre todo, introducirse en el comercio americano y monopolizar el trafico de esclavos africanos hacia América.

- En el continente europeo Se impuso la política de equilibrio, que tendía a evitar el predominio de cualquier potencia sobre las demás.


2. La Guerra De Sucesión                

En España el conflicto sucesorio se convirtió en una guerra civil que enfrento a grupos sociales y a territorios, sin que estuvieran muy claras las adscripciones. Ademas, pronto derivo también en un enfrentamiento entre dos concepciones del Estado: la centralista y la autonomista.

A nivel territorial, Castilla opto por mantenerse fiel a Felipe V gracias, sobre todo, al apoyo popular, pues parte  de la aristocracia, temiendo las reformas y el absolutismo del rey francés, respaldó al archiduque Carlos. Pero en la Corona de Aragón las cosas fueron distintas sobre todo en Valencia y Cataluña. En el caso valenciano el conflicto bélico Se transforma también en una revuelta antiseñorial que dividió socialmente al reino, ya que la nobleza y las oligarquías de numerosas ciudades optaron por respaldar a Felipe V, mientras que los sectores populares fueron claramente austracistas. En Cataluña, sin embargo, el apoyo a la causa austracista fue mas claro, ya que coincidieron los intereses populares con los oligárquicos y nobiliarios.

Las causas de Esta división territorial fueron diversas y complejas, La posición de la Corona de Aragón Se puede explicar por varias razones: la animadversión existente en Cataluña hacia los franceses por su actuación durante la sublevación de 1640; el temor ante las tendencias absolutistas y centralizadoras del nuevo monarca; y la eficacia propagandística de las fuerzas austracistas entre los sectores populares, a los que prometían medidas contra los señores, Por su parte , el apoyo popular castellano a Felipe V Se basaba en el recuerdo de las dificultades del reinado de Carlos II y en las esperanzas de cambio suscitadas por el nuevo rey.

En España, el conflicto Se desarrollo Casi siempre a favor de las fuerzas borbónicas . Solo algunas ofensivas austracistas y la rebelión de la Corona de Aragón pusieron en apuros a Felipe V, A partir de 1707 las ofensivas borbónicas ocuparon el reino de Valencia y, poco mas tarde, Aragón. Desde 1711 la victoria de Felipe V parecía evidente; solamente una parte de Cataluña prosiguió con la resistencia hasta 1714. 

Las consecuencias del conflicto fueron trascendentales, ya Que supuso un cambio drástico en la configuración política y administrativa de España.

viernes, 19 de diciembre de 2014

miércoles, 17 de diciembre de 2014

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sábado, 13 de diciembre de 2014

El Mito Del Auriga

El Mito Del Auriga


El mito del auriga o del cochero desarrollado por Platón, compara el alma con un carro alado. El auriga conduce un carro tirado por dos caballos, uno de los cuales es blanco y bueno y el otro negro y malo.

El caballo blanco simboliza la expresión de las emociones positivas del ser humano y el negro las emociones negativas del hombre. El auriga o cochero simboliza la capacidad intelectual, nuestra parte racional.

Si el auriga consigue controlar la pareja de caballos le será posible elevarse y emprender el viaje necesario para concretar sus sueños más elevados, por el contrario una falta de dominio de la pareja de caballos le hará perder el equilibrio y caer.

En este mito aparece la visión tripartita del alma según Platón. El cochero o auriga simboliza el alma racional, el caballo negro el alma concupiscible que representa la tendencia natural hacia la bondad y el blanco el alma irascible, esto es la tendencia a quedarnos atrapados en nuestras emociones negativas.

Este mito está representado en el tarot por la carta de El Carro, la cual representa la salida de un lugar seguro, el dejar atrás lo conocido y atrevernos a emprender un viaje hacia la apasionante aventura de conquistar el mundo.

Para conseguir los triunfos que anhelamos, necesitamos conocer nuestros límites, nuestras grandezas y debilidades, esta es la única forma en que podemos tomaremos las riendas de nuestras vidas y podremos conseguir lo que nos proponemos.

Para ellos requerimos que ambos caballos, cabalguen al unísono dirigidos por nuestra voluntad, emociones positivas y negativas gobernadas por la razón, todos ellos en pos de nuestros objetivos.

Filosofía

El Mito Del Andrógino

El Mito Del Andrógino


Este mito aparece en el Banquete de Platón , concretamente en el Discurso de Aristófanes. Aristófanes señala que hablará de un modo diferente a como lo han hecho anteriormente Pausanias y Erixímaco. Aunque sea cómico, oculta pensamientos profundos.

Cree que los hombres han ignorado la gran fuerza que desprende el Amor, ya que si no le hubieran elevado Templos y Altares para rendirle sacrificios. Nos define al amor como a un íntimo anhelo de restitución de una plenitud perdida, de reencuentro con un total. Uno mismo con el ser amado. Aristófanes nos narra una antigua leyenda sobre Efialtes y Oto, hijos de tesalio Aloeo, que encadenaron a Ares e intentaron escalar el cielo para derrocar a Zeus (Homero).

Expone que, en la antigüedad, la humanidad se dividía en tres géneros, el masculino, el femenino, y el andrógino (del griego Andros-Hombre y Gino-Mujer). Los seres que pertenecían a esta última clase eran redondos, con cuatro brazos, cuatro piernas, dos caras en la cabeza y, por supuesto dos órganos sexuales. Estaban unidos por el vientre. Eran seres tan terribles por su vigor y fuerza que se sintieron suficientes para atentar contra los dioses. Puesto que Zeus no podía destruir la raza humana, dado que ésta era la que adoraba a los dioses, los castigó partiéndolos por la mitad. Apolo los curó dándoles la forma actual que tienen ambos sexos, y más tarde pasó adelante sus “vergüenzas”.



El Amor desde tiempos inmemoriales trata de unirlos, de manera que, cuando se encuentran se unen de tal forma que es para toda la vida, tratando cada uno de reunirse y fundirse con el amado y convertirse de dos seres en uno solo, de manera que tan solo podría alcanzar la felicidad nuestra especie cuando se dé el tiempo en que la mitad de la Humanidad se encuentre con su otra mitad. Cada mitad de un hombre y mujer primitivos se entregan a la homosexualidad en busca de su otra mitad, en tanto que, la mitad del andrógino se entrega a la heterosexualidad en busca de su otra mitad.

Corolario de Aristófanes: Todas las formas del Amor son verdaderas, sin embargo Aristófanes afirma que el amor de un hombre a una mujer es inferior y el de un hombre hacia otro hombre superior y verdadero.