Carlos IV: Los Inicios De La Crisis Del Antiguo Régimen
Los inicios de la crisis del Antiguo Régimen coinciden con el reinado de Carlos IV (1788-1808). En este periodo confluyeron tres coyunturas criticas: la crisis socioeconómica, las consecuencias de la revolución francesa y las dificultades políticas de la monarquía.
1.La Crisis Económica
El crecimiento económico relativamente sostenido que se había registrado hasta la década de 1780 comenzó a mostrar sus limitaciones. Los problemas mas graves se manifestaron en la agricultura, como consecuencia de la caída de los rendimientos, al cultivar tierras cada vez menos fértiles y por las inclemencias meteorológicas. Este descenso rompió el frágil equilibrio existente entre la población y los recursos. Las crisis de subsistencias se hicieron mas frecuentes: 1789, 1801, 1803, etc.Los precios agrícolas subieron, lo que provoco que el malestar social se extendiese por toda España, con motines y disturbios en algunas localidades: Madrid, Barcelona, Valencia,...
La crisis afecto también al sector manufacturero. En Cataluna la producción de indianas (tejidos de algodón) entró en recesión por la saturación del mercado; lo mismo ocurrió con la depresión de las manufacturas sederas en Valencia, en este caso, como consecuencia de los conflictos bélicos.
La situación económica se agravó con la aparición de una epidemia de fiebre amarilla entre 1800 y 1804, Que no solamente ocasionó un aumento de la mortalidad, sino también migraciones de unas zonas a otras.
2.Las Consecuencias De La Revolución Francesa
Paralelamente a estos problemas, el gobierno de Carlos IV tuvo que hacer frente a la grave contrariedad política que representó el estallido de la revolución francesa de 1789. Este hecho conmociono la monarquía y tuvo consecuencias importantes tanto a nivel interno como externo.A nivel interno se produjo un frenazo a la política ilustrada de reformas y un intento de atajar la difusión de las ideas revolucionarias que provenían de Francia mediante la censura y la reactivación de la Inquisición. Fueron pocos, sin embargo, los ilustrados Que simpatizaron con los cambios Que estaban ocurriendo en Francia.
A nivel internacional se produjo un cambio de alianzas. La ruptura de los Pactos de Familia condujo al enfrentamiento con Francia y a la alianza con el Reino Unido; Esta política duró hasta 1795. A partir de esa fecha se volvió a la alianza con Francia y al conflicto con los británicos.
Se inició un ciclo bélico que desembocaría en la guerra de la independencia (1808-1814). En el reinado de Carlos IV este ciclo presentó dos fases:
- La guerra contra Francia (1793-1795). El conflicto Se desarrolla en el contexto de la denominada primera guerra de coalición (1792-1797), en la que las principales monarquías europeas (Prusia, Austria, Reino Unido, España, Portugal y las Provincias Unidas) Se aliaron para hacer frente a Francia y a su nuevo gobierno revolucionario. En el caso español, la guerra concluyo con la derrota y la firma de la Paz de Basilea (1795).
- Las guerras contra el Reino Unido (1796-1808). Mediante el Tratado de San Ildefonso de 1796, España se convertía de nuevo en aliada de Francia y entraba en guerra contra Inglaterra. En ese momento la principal aportación española era su armada la tercera del mundo. La guerra provocó el bloqueo marítimo ingles y la paralización del comercio exterior. La Paz de Amiens (1802) puso fin al conflicto, aunque el enfrentamiento resurgiría de nuevo en 1804, alargándose hasta 1808. En el contexto de este conflicto tuvo lugar la derrota de Trafalgar (1805), que significó la perdida del potencial naval español.
Las consecuencias de este prolongado ciclo bélico tuvieron un carácter catastrófico. Las perdidas demográficas fueron destacables, lo mismo que las destrucciones producidas en las zonas fronterizas durante la guerra con Francia. Pero más importantes, Si cabe, fueron la paralización del comercio internacional y la aparición de un enorme déficit presupuestario.
3.La Crisis Política Interna
Carlos IV no poseía la personalidad de su padre, Carlos III, y recurrió de nuevo a la figura del valido para gestionar el gobierno. Desde 1792 el reino fue dirigido por el favorito del rey, Manuel Godoy. Ambos gobernantes hubieron de afrontar una crisis total. Su prestigio se resintió por la incapacidad de solucionar los problemas económicos y por someter al país a un esfuerzo bélico inútil desde todos los puntos de vista.La política de Godoy fue suscitando cada vez mas oposición, especialmente por parte de los privilegiados. Su intento de reforzar el poder del gobierno sobre los poderes de la nobleza y la aplicación de medidas desamortizadoras del patrimonio de la Iglesia (1798) le granjearon la animadversión de la aristocracia -Godoy no era noble, por lo que Se le consideraba un advenedizo- y del clero. Lo mismo ocurrió con los sectores ilustrados, que veían como las reformas se frenaban o tenían simples fines recaudatorios.La oposición Se vio reforzada con otros dos factores:
- El intervencionismo de Napoleón Bonaparte , al Que el valido se sometió.
- El antagonismo del príncipe Fernando, apoyado por la aristocracia.
El enfrentamiento del monarca y de Godoy con estas fuerzas desatar la crisis de la monarquía de Carlos IV y, con Ella, la del Antiguo Régimen.
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