Economía Y Sociedad En El Siglo XVIII
1.La Evolución Demográfica
La población española aumento considerablemente durante el siglo XVIII. Este periodo de crecimiento se inició a finales del siglo XVII y se prolongó durante todo el XVIII. Tanto los censos de población de que se dispone (Campoflorido, Ensenada, Aranda, Floridablanca y Godoy) como la información de los registros parroquiales atestiguan un crecimiento demográfico continuo durante toda la centuria. De unos 7,5 millones de habitantes en 1717 se paso a 10,5 millones en 1801, es decir, un crecimiento del 40 % , aunque las cifras de los primeros censos Eran poco fiables.No obstante, este crecimiento fue desigual. Se puede constatar un incremento mas intenso en la periferia peninsular (Cataluña, Valencia, Murcia, País Vasco, …) y ligeramente menor en el interior. Este hecho modifico el tradicional predominio poblacional del centro e invirtió esa tendencia en
beneficio de las zonas litorales.
Los factores que provocaron este aumento de población fueron diversos. Entre los demográficos, podemos citar el descenso de las mortalidades catastróficas, con la desaparición de la peste y la disminución de las crisis de subsistencias, así como el aumento de la natalidad, como consecuencia de las políticas poblacionistas respaldadas por los reyes. Otros factores también influyeron: mejoras económicas, leves avances higiénicos y sanitarios, menor número de guerras, etc.
La demografía española del XVIII presentaba, a pesar de los cambios señalados, rasgos antiguos: una natalidad alta, que oscilaba en torno al 40 %, y una mortalidad también elevada, de alrededor del 35 %. La conjunción de ambas variables proporcionaba un crecimiento natural bajo. Otros datos confirman también ese carácter antiguo: la elevada tasa de mortalidad infantil, una Esperanza de vida que rondaba los 35 años, etc.
Una parte de este crecimiento poblacional Se concentró en las ciudades, que registraron un notable aumento de su población; algunas, como Madrid o Barcelona, Llegaron a sobrepasar los 100. 000 habitantes.
2.Las Actividades Económicas
La Agricultura
La actividad económica más importante seguía siendo la agricultura que, como hemos visto, mantenía unas estructuras de propiedad de tipo feudal. Los rendimientos agrícolas seguían siendo muy bajos, hasta el punto de que Se consideraba bueno el ano en el que la cosecha multiplicaba por cuatro la simiente. Este bajo rendimiento Se debla tanto a las incidencias meteorológicas (sequías especialmente, pero también heladas, lluvias torrenciales, granizadas, etc.) como a las deficiencias técnicas. El aumento de la producción agraria Se lograba mediante el aumento de la superficie cultivada, opción que en España presentaba dos problemas:- Una parte importante de la superficie agrícola estaba amortizada, lo cual dificultaba la posibilidad de cambiar las técnicas o los sistemas de cultivo.
- Las tierras disponibles solían ser de mala calidad y, por lo tanto, los rendimientos disminuían rápidamente.
Este panorama generaba Una relación población-recursos muy inestable, sobre todo teniendo en cuenta que la población creció durante todo el siglo. Aparecieron así crisis de subsistencias en 1709, 1723, 1750, 1764, etc., aunque sus efectos fueron menos intensos que en periodos anteriores. Las mejoras en los transportes y la liberalización del comercio de granos a partir de 1765 mejoraron el abastecimiento, pero no lograron evitarlas.
Aunque la mayor parte de los cultivos se dedicaban a las diversas variedades de cereales, en algunas zonas periféricas (Galicia, Valencia, etc.) tuvo lugar la difusión de nuevos cultivos. Se amplió así la superficie dedicada a la patata, al maíz, etc.
La monarquía Se preocupó por mejorar la situación del campo y aplicó una serie de reformas para mejorar su productividad. Unas fueron legislativas (libertad de comercio para algunos productos agrícolas, algunas desamortizaciones, supresión de privilegios de la Mesta). También Se realizaron obras de irrigación, como el Canal Imperial de Aragón (1778) o el pantano de Lorca (1791). Asimismo Se promovieron repoblaciones, como las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena.
La Producción Manufacturera
La industria manufacturera era, en general, muy escasa, y orientaba su producción fundamentalmente hacia los mercados locales. El tipo de industria predominante a principios de siglo era el taller artesanal situado en la ciudad, sometido a la regulación gremial y con pocos operarios que trabajaban sin maquinas. Pero, a lo largo de la centuria Se desarrollo también la industria rural; Se trataba de la realización de una actividad industrial en el campo, fuera de la jurisdicción de los gremios. En algunas zonas este tipo de industria generó las bases para la industria moderna -lo que se denomina protoindustria-, pero no siempre ocurrió así. Muchas industrias rurales no desencadenaron procesos industrializadores.La política económica de tipo mercantilista seguida por los Borbones hasta bien entrado el siglo XVIII pretendía lograr un mayor nivel de autoconsumo industrial. Para fomentar el desarrollo manufacturero establecieron diversas estrategias:
- La aplicación de medidas proteccionistas para fomentar el desarrollo de las manufacturas nacionales. Al mismo tiempo Se evitaba la salida de capitales hacia el exterior -Reales Cédulas promulgadas por Felipe V en 1717 y 1728; Pragmática de Carlos III prohibiendo la importación de
tejidos de algodón (1771) etc.
- La creación, por parte del Estado, de manufacturas publicas, las denominadas Reales Fábricas. Se trataba de grandes talleres dedicados a producir bienes de lujo que tenían en la corte su principal cliente. Otras se dedicaron al suministro de equipos militares. Algunas de ellas nunca fueron rentables ni tampoco indujeron procesos de industrialización, pero Se trató de un intento notable de promover el desarrollo manufacturero.
A partir del reinado de Carlos III se impuso una política económica con algunos rasgos del liberalismo y Que concedía el papel principal a la iniciativa privada, buscando también la colaboración entre la industria y la agricultura. Para desarrollar esta política Se promulgaron diversas medidas: reforma del poder de los gremios, supresión de la deshonra legal de los oficios (1783) y promoción de la libertad de trabajo, entre otras.
Si bien la fabricación de manufacturas Se extendió por toda España, solamente genero dinámicas industrializadoras en Cataluña. En este territorio se compagino un desarrollo agrario especializado en el cultivo de la vid y en la producción y comercialización de aguardiente con la aparición, en
las zonas del interior catalán, de una industria rural dedicada a la producción lanera. Ambas actividades proporcionaron las bases humanas y la acumulación de capital que favorecerían la posterior industrialización.
Esta se produjo en el sector textil y tuvo en las manufacturas algodoneras el principal motor. Las prohibiciones de importar tejido de algodón facilitaron la aparición de las primeras manufacturas algodoneras en Cataluña destinadas a la fabricación de tejidos de algodón blanco o estampado (indianas). Su producción Se dirigía al mercado interior español y Se beneficio de una política proteccionista.
El Comercio
Las actividades comerciales crecieron considerablemente durante el siglo XVIII favorecidas por una serie de circunstancias: el crecimiento económico que se experimentó, sobre todo en la primera mitad; el aumento demográfico y, por ultimo, la política económica mercantilista de la monarquía.Esta expansión afectó canto al comercio interior como al exterior.
El comercio interior adolecía de algunos problemas. Las infraestructuras de transporte Eran deficientes: en muchos caminos no era posible ni siquiera circular con Carlos, sino que había que hacerlo con caballos o mulas, y abundaban las aduanas y peajes interiores. Coma consecuencia de todo ello, el mercado interior Se hallaba escasamente integrado.
Para solucionar este problema Se emprendieron algunas actuaciones. Unas se referían a las obras publicas: mejora de caminos, sobre todo los que comunicaban la Meseta con el litoral cantábrico; mejora de puertos marítimos; aprovechamiento de los grandes canales para la navegación, etc.
Otras tenían como finalidad la supresión de las aduanas y los peajes; en este sentido la medida más destacable fue la supresión de las aduanas entre la Corona de Aragon y la de Castilla, con excepción de Navarra y el País Vasco. Los intentos de suprimir los peajes (pontazgos, portazgos. . .) fueron mucho menos efectivos, al afectar a los privilegios nobiliarios.
El comercio interior, par tanto, logro mejorar, pero continuó siendo uno de los principales lastres para el desarrollo económico español, pues persistió la mala comunicación entre algunas regiones.
Las relaciones comerciales con el exterior se realizaban fundamentalmente con las colonias americanas y con el resto de Europa. Con 105 países europeos (Francia, Reino Unido, Estados alemanes. .) el comercio era deficitario, pues se importaban productos manufacturados y se exportaban materias primas y alimentos. Esta estructura comercial Se mantuvo vigente a pesar de la política proteccionista que se aplicó durante la mayor parte de la centuria y que tenia como objetivo desarrollar la producción manufacturera española.
Desde un primer momento, la monarquía española estuvo interesada en revitalizar el comercio americano, tanto por intereses fiscales como por su importancia para lograr el desarrollo económico interior. Para ello era necesario crear una nueva organización de las relaciones con las colonias
americanas, pues la diseñada por los Austrias resultaba ya anacrónica. El monopolio del comercio americano en un solo puerto (en el siglo XVIII Cadiz en lugar de Sevilla), así como el antiguo sistema de flotas, limita el desarrollo comercial y no impedía el contrabando.
Ademas, al igual que durante el siglo XVII, buena parte del trafico comercial se hallaba en manos de comerciantes extranjeros, dada la incapacidad de las manufacturas y de la agricultura españolas para cubrir la demanda americana.
Los Borbones pretendieron reformar Esta vieja organización comercial y para ello adoptaron una serie de medidas:
- Supresión del sistema de flotas (1735). A partir de ese momento los barcos podían zarpar de Cadiz cuando lo estimasen, sin esperar la formación de una flota.
- Creación de compañías comerciales a las que se les concedían determinados privilegios de explotación de un territorio o el monopolio del comercio de algún producto. Una de las mas importantes fue la Compañía Guipuzcoana de Caracas (1728), autorizada a comerciar con
Venezuela. Su creación fue una imitación de los modelos de compañías que, desde una política económica mercantilista, habían establecido en el siglo XVII ingleses y holandeses. No obstante, estas compañías no tuvieron mucho éxito, pues el contrabando y la piratería provocaron su ruina. Ademas, el mercantilismo estaba dejando paso a un creciente liberalismo comercial en las economías mas dinámicas de Europa.
El fracaso de las compañías comerciales indujo la adopción de una política de liberalización del comercio americano. En 1778 se autorizo el comercio con América a numerosos puertos españoles. Ello benefició a algunas zonas, como Andalucía y Cataluna, donde estimuló el desarrollo
comercial y manufacturero.
La relación comercial con América presentaba una estructura opuesta a la Que se manifestaba con las Estados europeos: las exportaciones desde España a América consistían en productos manufacturados, mientras que las importaciones Eran, sobre todo, metales preciosos y productos alimenticios (cacao, azúcar). El comercio colonial credo a lo largo del siglo XVIII, especialmente en la segunda mitad~ Al mismo tiempo, aumento la participación de las manufacturas españolas en el conjunto de las exportaciones, en las que, sin embargo, fue siempre preeminente la reexportación de manufacturas extranjeras.
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